Bardenas Reales

Al sureste de Navarra se extiende el Parque Natural de las Bardenas Reales, un singular paisaje semidesértico de 42.500 hectáreas que, tras una apariencia desnuda e inhóspita, esconde grandes valores naturales; existen en él tres reservas naturales.
El agua, la caliza y la arcilla han esculpido formas espectaculares que le trasladarán a un mundo de apariencia casi lunar poblado de barrancos, mesetas planas y cerros solitarios.
Sus caprichosas formas y su inquietante aridez inspiraron a pintores y escritores, y fue antiguamente refugio de bandoleros y personajes de leyenda.
Además, ha sido escenario de anuncios televisivos y de películas como Airbag, Acción Mutante, Orgullo y Pasión o El mundo nunca es suficiente.
Zonas del parque natural
- El Plano, tierra de cultivo caracterizada por las elevaciones más suaves
- La Bardena Blanca, la más fotografiada y definida por cabezos erosionados, barrancos secos y aspecto estepario. En su parte baja existe un Polígono de Tiro que explica el vuelo de aviones militares
- La Bardena Negra, donde el terreno se oscurece dando paso a los únicos bosques de pino carrasco de la zona acompañados de matorral.
Reservas naturales
- Vedado de Eguaras, un oasis al norte del territorio que conserva las ruinas del castillo de Peñaflor.
- Rincón del Bu (Bardena Blanca), de 460 hectáreas, en cuyos cortados se cría el búho real.
- Reserva Natural de Caídas de la Negra (Bardena Negra), que ocupa 1.926 hectáreas y tiene desniveles de 270 metros.
Fauna y flora
Águilas, buitres, búhos, avutardas, zorros, gatos monteses, ginetas, anfibios y reptiles le acompañarán por este vasto territorio de matorrales, romerales, sisallares, saladares y espartales, en el que se registran temperaturas extremas.
Los miradores
Asomarse a excepcionales miradores, como el Alto de Aguilares, se convierte en un privilegio desde donde obtendremos la más completa panorámica de la Bardena Blanca, o el Balcón de Pilatos, excepcional observatorio de aves rapaces. Pasee en SEGWAY, por rincones inolvidables, como Castildetierra y Pisquerra (Bardena Blanca), con sus espectaculares formaciones.
Bandoleros y leyendas
Las Bardenas Reales no le dejarán indiferente y le conducirán a un paisaje insólito, variado y natural, por el que antiguamente camparon a sus anchas famosos bandoleros como Sanchicorrota. Cuenta la leyenda que su caballo llevaba las herraduras puestas al revés para despistar a sus perseguidores. Escápese usted también a este rincón único y aproveche para conocer la Ribera navarra.





